IGLESIA PARROQUIAL DE SAN MIGUEL

La iglesia parroquial de San Miguel, data del año 1706 (S. XVIII), fábrica de mampostería con silleía en esquinas y en elementos estructurales. Es un templo de planta basilical, con tres naves y cabecera de la central en hemiciclo, y la de los laterales plana. La nave central, de cuatro tramos, se cubre con bóveda de medio cañón con lunetos. A los pies aparece un coro alto sobre arco rebajado. Las naves laterales, de tres tramos, se cubren igualmente con bóvedas de medio cañón y lunetos. Los arcos fajones y formeros apoyan sobre pilastras cruciformes. Hay una profusa decoración de estucos con guirnaldas, angelotes, cortinajes, etc. La torre, adosada a los pies en el lado del evangelio, tiene cuatro cuerpos, el último de ladrillo. El cuerpo inferior de la portada, barroca, tiene un arco de medio punto entre pilastras decoradas con triángulos en las enjutas y el superior, con hornacina de concha también entre pilastras, está remateado con fromtón curvo. El interior destaca por ser de los mejores del rococó de la provincia, conservando los altares y el amueblamiento original.
Esta iglesia por orden del Pontífice Benedicto XIII se elevó a Basílica de 2ª clase. En posteriores ampliaciones, se le añadió la ermita de San Juan Bautista y la Escala Santa.
Gracias a este pontífice, esta Escala Santa goza de los mismos atributos que la de Roma.
Se sabe que el constructor de la iglesia y la Escala Santa fue Don Pedro Ferrer, la ermita de San Juan Bautista fue construida a expensas de los vecinos de la localidad con el permiso del Prelado.

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